lunes, 27 de agosto de 2012

Júbilo


¡A veces eran cúmulos
los que recorrían llenos de hormigas mi piel,
con telarañas recogidas de una tumba
que no era lejana ni profunda
confundiéndolas con miel!

Y a veces rimaba mi poesía
porque simplemente era algo innato,
pero otras tantas resultaba confusa,
sin ritmo y sin métrica,
una tontería más.

¡Pero otras tantas me llenaba de palabras
y escupía fuego por mi boca
cual dragón lanzando llamaradas,
secuestrando hermosas princesas
y acudiendo al timbre de tu voz cada llamada!

Otras juraba perderme en el abismo
y no volver hasta derretirme y ser arena,
no contarle cuentos de amor a las piedras,
sobrevivir sin mirar al Sol ni a la Luna,
perderme y nada más.

¡Sin embargo, todo estallaba tan de prisa
que la Luna dibujaba su sonrisa
de caramelo carmesí
y yo prendado de tu pupila rojiza
simplemente me perdí!

domingo, 26 de agosto de 2012

Brotar


Me estoy rompiendo,
partiendo la coraza –lo que llamamos piel–
para encontrarme
y de ahí salir a buscarte.

Aventurar la esperanzadora salida
con que el Sol nace todos los días,
y luego reír, si el alma lo permite,
para borrar las huellas de dolor,
de hambre
de sueño
de amargura.

Estoy buscando y hurgando
por si encuentro algo de bondad
y borrar el pesimismo
que corrompe mi cuerpo en dudas,
y no ser más yo…
nacer de nuevo, sin maldad.

Hasta aquí por el momento
–que la lucha es larga–
que me siento alegremente cansado
de soportar y desprenderme
el mundo sobre mis hombros
el peso de generaciones enteras
el cumulo de arcanos cósmicos.

sábado, 25 de agosto de 2012

Sobrevivir


He sobrevivido diez mil amaneceres
con sus respectivas albas
y la brisa que no cura ni lastima.

Le sobrevivo a cinco fin del mundo
y ni muerto estoy
ni vivo tanto.

Sencillamente le ando al planeta
unas veces de pie
otras tantas –las más– arrodillado.

Y le despiertas a la vida
–tarde, temprano, intermediamente–
con sueño, pereza o con ímpetu estoico,

pero la dama es ingrata
y es de ideología hitleriana
sobre todas, todas, las cosas.

Lo mejor de todas las cosas
es que siempre hay momento
para volver a soñar,

darle otra oportunidad a nuestros arrebatos
de pasión y de lujuria
por volver a sobrevivir.

lunes, 20 de agosto de 2012

Quebrado


Estoy quebrado,
hace más de tres horas,
de tres días,
de tres años,
o de tres vidas
qué sé yo…

viniste a aniquilarme
y no me recupero.

Mordiste mis ganas,
mis anhelos
y me ahogaste sin consuelo
en un mundo de desesperación
y de profundos tormentos.

Estoy quebrado,
del cuerpo,
del espíritu,
del alma,
de la vacilación…

robaste mi esencia
dejándome un par de pulmones.

Tengo el aire
y los fluidos corporales,
no sueños, no alegrías.

Penetraste a porfía
arrancando
el ultimo trozo de inocencia.

domingo, 12 de agosto de 2012

Gotas de papel


Caen gotas de papel
y el viento rejuvenece…

insectos rapaces,
emigrando,
evadiendo las furiosas aves.

Gotas de papel
manchadas de tinta,
con noticias del ayer
presagian mal clima.

viernes, 10 de agosto de 2012

El hombre


Plegarías en el horizonte,
allá en los huecos
dejados por el triunfo del hambre
por la derrota del desfiguro.

Arrodillados,
la sangre molida de otra herida
—cicatriz incurable—
victima del amanecer
estupor de la calle.

Fantasma y protozoario,
benigno de luz noble…

esencia gris, manto tenue,
licor de mamparas al amanecer…

Retorno a un arquetipo,
inconsciente colectivo,
pensamiento primitivo:
el hombre.

jueves, 9 de agosto de 2012

Pestañear


Morir…
una, dos, tres veces…
qué más da.

Morir cada noche,
en el sueño irreparable
del holocausto diario.

Sangrarse la vida
por la lejanía de la paz,
de la fatídica esperanza.

Molerse los labios rencorosamente
en busca del beso lastimero
que oculto y derrotado
vaticino la inanición del pensamiento.

¿Morir?...
quizás una, dos o tres veces más…
las veces necesarias.

Tan necesaria la muerte
como tan necesaria la vida,
tan necesario el fuego solar
como el manto de estrellas.

Tragarse la vida,
escupir restos haraposos,
de material onírico mutilado.

No concluir, nunca concluir…
no cerrar los ciclos
y aventarse a la mar con los ojos cerrados.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Miedo


Miedo, quién no lo tiene,
quién no vive con él,
quién no le rinde pleitesía…

el ruedo se llenó de escombros
de cuerpos caídos,
de sueños mutilados,
de nunca vuelvas,
de anónimos sin historia…

miedo, al Sol más que a la Luna,
desapareciendo a la cúspide
de promesas y esperanzas…

le temo, le tengo miedo,
me aterra y hela la sangre…

resplandecía en el llano
cual fuego creciente
encendiendo los bosques
y olvidando las metamorfosis
de las aves erradas
y la clorofila en el veneno…

miedo, te llamo miedo consciencia,
moralidad de andar por el mundo
en busca de una causa justa
y no encontrar bandera ajena
que no sea mi propio cuerpo…

miedo de mí, de mi pasado,
de mi presente, de mi historia,

miedo de ser mi patria
y mi dichosa juventud…

atrapado en las lozanías
de un malecón repleto de suicidas
sin pastillas
sin armas
sin cuerdas
sin cartas en sus manos.

viernes, 3 de agosto de 2012

Viaje

Sentado sobre una jardínera
en un parque
cuyo nombre es el color de la sangre...

Pasan los vehículos
sin detenerse a mirarme,
pasan las personas
sin detenerse a mirarse...

-al ser lo del ser
que el no-ser está ocupado-

pasan las ruedas de bicicletas
juzgando el frío suelo,
pasan las suelas de zapatos
rompiendo su deseo.

Yo viajo sin moverme del sitio
tomando fotos
en mi memoria, que se van al cosmos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Sucumbir


A ti te gusta la palabra sucumbir,
y yo,
sucumbo a tu presencia…

Y yo, no estoy en ese sitio
privilegiado para tomarte las manos
y mirarte tiernamente a los ojos
y perder la noción del tiempo.

-Sucumbir es la palabra,
sucumbir es lo que hago-

Me refugio en el consuelo
de saberme mirado por tus ojos,
cobijado por el manto
de tus cálidas palabras.

Y yo, que desde lejos aguardo,
no oculto el dolor
ni la inmensidad del tiempo y el espacio.

-Sucumbir es la palabra,
sucumbir es lo que hago-

Mansamente, cual párvulo
que descubre el amor primero,
buscando tus labios
hasta en el canto de las aves.

Y yo, que me encuentro en el destierro
de un momento erróneo,
simplemente te contemplo.



Yo por mi parte


Yo por mi parte
me voy a estar quemando de amor
hasta tenerte…

Cerraré los ojos imaginándote ahí,
limpia y pura,
con la mirada cristalina
y los labios redentores.

-Lejos queda la oscuridad,
se acerca la luz de tu mirada-

Pronunciarás someras palabras
que no responderé
porque mi garganta y mi mente
no formulan que decir.

Yo por mi parte
voy aguardar cada segundo en las sombras
esperando como un voraz cazador.

Escurrirá de mí un taciturno
te quiero, por no dar más de la cuenta,
por no arriesgar a perderte
y ser un objeto de sombras.

-Lejos queda la oscuridad,
se acerca la luz de tu mirada-

Tomaré segundos prestados
y espacios sin ocupar
apostaré a la atemporalidad
te robaré entre mis brazos:
tres, dos, una eternidad.

Yo por mi parte
quemaré las velas de mis ojos
para alumbrarme con tu intensidad.