miércoles, 30 de mayo de 2012

Amor secreto


No puedo dejarte de lado,
sería negar mi existencia…

no concibo la vida sin ti
y tu valía, tu preciso
ser o no ser:

el halo de esperanza
que brota de tu cuerpo,
germinando en los mares
cuando no me encuentro.

No puedo desprenderme
a tu regazo, cálido y protector,
fugaz por momentos…

perpetuo y redentor.

¿Qué me has dado?
¿qué fue lo que de ti comí?

Justo ahora te necesito,
tú a mí no, no existo para ti,
y, sin embargo…

me necesitas para transformarte
-me transformas transformándote-
aunque antes de mí existías.

Lo sabes mejor que yo
y te burlas de mi desdicha,
de la falta de elocuencia
en mis palabras…

me atrapas con desdén
y con infinito desprecio,
por los que te escribo
y te invento algunos versos,

mas, ahora, con orgullo paladino
te acercas imponente a mi pedestal
declarándote triunfante sobre mi voluntad…

razón hay en tus palabras,
algarabía en mis pensamientos

-nubes de terrón, flores de relleno-

un esporádico dolor en el pecho,
ajeno a mi dominio y travieso del deseo.

sábado, 26 de mayo de 2012

Vórtice


Detrás de ese vórtice,
entre tu espalda y la pared,
está la puerta de la otra realidad.

No nos engañemos, nos conocemos de antes,
de un rostro que compartimos
en el sitio de la perpendicular errante.

Te conozco, pero no sé tu nombre,
respiramos aire, aire helado y viciado,
pero no conozco tu nombre.

Hay una puerta justo detrás de ti,
no la conoces, sabes de ella,
y, sin embargo, no me dejas entrar.

A esa puerta se entra con el corazón herido,
y tú eres cazador de emociones,
mataste, a la fecha, mil ideas, fieles compañeras.

Y allí está el vórtice,
entre tu espalda y la pared,
y yo afuera, tristemente contemplándole.

martes, 22 de mayo de 2012

Era de noche


Y era de noche.
Noche de velo oscuro y talante refinado,
de cielo estrellado elegantemente.

Lo recuerdo, era de noche,
y no había nada más.

No hubo amantes desesperados
con los bolsillos llenos de dinero
y los pantalones bajados hasta las rodillas,
ni hubo quien rezara en las capillas,
ni hubo un vagabundo suplicando lastimero,
ni hubo suicidas que quedaron indignados.

Recuerdo aquella noche
de pasos olvidados.

Luna reía de tristeza, en su soledad,
Sol había podido por fin
terminar con su romance milenario,
y Luna no lloraba, reía,
Sol conquistaba nuevos planetas,
Tierra no se detenía.

Y era de noche.
Noche de gatos pardos ojos rojos,
de mentiras absolutas y verdades relativas.


jueves, 17 de mayo de 2012

A través del cristal (Las gotas)


A través del cristal
las gotas caen y no se sienten,
la vida va, sigue y viene,
pero las gotas no se sienten.

Un bosquejo de un vendaval
amenaza las láminas
y las tapas de cartón,
seguro que ahí las gotas se sienten.

Y vuelvo al cristal,
a ese trozo de líquido petrificado,
desde donde se ve la vida
pero las gotas no se sienten.

Cae una gota despistada,
se aleja de las demás
con desdén y llena de orgullo
seguro que las gotas lo sienten.

Unos ojos se presentan
maravillados contemplando
azorados líquido frente a solido,
pero las gotas no se sienten.

Y de vuelta al cristal
una gota cae, otra se resbala,
otra harta del hartazgo se suicida,
seguro que las gotas sienten.

Una manos escriben un poema
contemplando la lluvia,
refugiado de la humedad y el frío,
pero las gotas no se sienten.

sábado, 12 de mayo de 2012

Inspiración


Pero esa mujer –porque así la veo yo–
llamada Inspiración hoy no se hizo presente,

la busqué por debajo de las nubes
y no había rastro de ella,

la busqué en el polvo de estrellas
y no había vestigio de ella,

la busqué en las hojas de los árboles,
y no estaba allí,

la busqué en el rayo de Sol que entra en mi ventana
 y no había señal de ella,

la busqué en las gotas de rocío está mañana
pero su ser no estaba ni cerca,

la busqué en los libros que he leído y en las bibliotecas,
en vano, allí no estaba ella,

la busqué en los besos de mi amada
y sólo encontré placer y amor, ella no estaba,

la busqué en la humedad de mi almohada
y no estaba allí,

así que la deje de buscar por un rato
y luego la encontré sentada en este verso.