Pero esa mujer –porque así la
veo yo–
llamada Inspiración hoy no se
hizo presente,
la busqué por debajo de las
nubes
y no había rastro de ella,
la busqué en el polvo de
estrellas
y no había vestigio de ella,
la busqué en las hojas de los
árboles,
y no estaba allí,
la busqué en el rayo de Sol
que entra en mi ventana
y no había señal de ella,
la busqué en las gotas de
rocío está mañana
pero su ser no estaba ni
cerca,
la busqué en los libros que he
leído y en las bibliotecas,
en vano, allí no estaba ella,
la busqué en los besos de mi
amada
y sólo encontré placer y amor,
ella no estaba,
la busqué en la humedad de mi
almohada
y no estaba allí,
así que la deje de buscar por
un rato
y luego la encontré sentada en
este verso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario