miércoles, 2 de enero de 2013

No es despedida


 No voy a escribir para despedir un año,
los años ni siquiera sienten,
somos nosotros los que sentimos los años.

Los años no son más que tiempo
y el tiempo es oro dice el avaro
y el tiempo vuela dice la tortuga
y el tiempo entierra dice el sepulturero
y el tiempo olvida dice el alzhaimer
y el tiempo es tiempo dice el tiempo.

Por eso me doy el tiempo
-o es el tiempo el que me da a mí-
de escribir estas palabras,
no me son ajenas,
tampoco son extrañas….

Pero no puedo seguir si no me despido antes,
si no digo adiós
si no doy por cerrado el ciclo
porque yo no estoy para cambiar calendarios
para sustituir relojes de pulso por digitales,
no señor, a eso no he venido,
no he venido a ver cómo el mundo se nos extingue
no he venido a ver cómo el hambre nos mata
no he venido a ver cómo el dinero nos hace egoístas
no he venido a ver cómo unos cuantos tienen todo
y no he venido a ver cómo unos pocos no tienen nada…

Por eso año yo no deseo felicidad,
porque con un año no llega ese ideal,
yo deseo un paradigma
de esos que a quienes te manejan no les gustan,
ya sabes, donde quepamos todos,
donde no haya diferencias,
sí, en el que seamos los que manden al gobierno
en el que la dignidad no se rebaje,
te digo que lo sabes, ese mundo en el que para nosotros nada,
el mundo de para todos todo.

Por eso año yo te lo pido,
aunque no debería pedírtelo a ti,
tú qué sabes si apenas naces
y el que se fue, qué supo si apenas vivió…
no es pesimismo año, no lo es,
pero te aclaro que no pienses que es derrota,
si estuviera derrotado no te escribiría –aún tengo el valor–
me ocultaría del Sol y de la Luna.

Año, te vas y luego vienes,
a veces creo que eres el mismo
pero cada vez más cruel y despiadado,
a veces creo que los hombres
te hemos malinterpretado,
porque después de todo, año, sólo eres tiempo,
y al mal tiempo buena cara dice el tuerto
y justo a tiempo dice el orgasmo
y vamos a darnos tiempo dice el cobarde
y siempre habrá tiempos mejores dice el soñador
y nos falta tiempo dice el banquero
y tenemos tiempo de sobra dice el pobre…
tiempo eres eso, tiempo, y nada más,
no te creas tan especial,
destruyes todo, el dolor y el hambre,
y la memoria, y esa tiempo, esa no te lo permito.

Así que adiós al tiempo de un año,
pero me quedo con los momentos,
las tragedias, las tragicomedias,
los regalos, los aprendizajes –siempre el conocimiento–,
las luchas, los comenzar de nuevo,
porque esto no se acaba,
porque mientras haya tiempo dice el poeta
habrá versos convertidos en ideales
que combatan en la calle codo a codo.