lunes, 23 de abril de 2012

Plata


A Mares

Esa cana, orquídea en un estanque lleno de lirios,
Onda que precisa la hora de una madurez incipiente,
Que me habla de experiencia y de logros
Bordados con hilo de plata en tu cabeza,
Se hace fluctuante como si quisiera ocultarse
Y resplandece como el oro cuando se le alumbra.

De un mar de cabellos castaños uno es plateado,
Y uno se cree risible, y uno no se nota de lejos,
Se nota al acercar mi rostro al tuyo
Para precisar tu belleza y darse cuenta
De cuán viejos nos volvemos;
Pero luego pienso en lo absurdo de mi pensamiento
¡Cuán viejo puedes ser con veintitrés años!
Si eres una mariposa que sale del capullo,
Una rosa que ha dejado el botón a un costado,
O mejor, una playa virgen recién descubierta.

Pero ese cabello plateado, ese que resalta de los demás,
El que se esconde cuando es preciso
Y el que guerrero afronta estoico el paso,
Ese que no dice nada y lo dice todo,
Que callado, sumiso en un mar castaño de cabello ondulado
Saluda esporádicamente mi mirada,
Me atrapa y me incita a verte
A pasar las yemas de mis dedos cual seda fina,
Y a soñar que no necesito observar la luna
Para tener en mis manos un espejo de plata.

Obsesión de joven, dulce regalo que dan las batallas,
Nombre para las experiencias,
Para los momentos que engrandecen el alma,
Que superan los sueños del boulevard de los sueños rotos,
Una cana, no es mucho… pero tampoco es poco,
Te diré que es lo suficiente, al menos por ahora,
Cuando sean dos serán las suficientes,
Y así con tres, y así con cuatro, y así con cinco,
Y así cuando todo el cabello se te cubra de ellas….
Pero aún eres joven, amor, eso nadie te lo quita,
Afortunada serás en decirlo luego a diario,
Que la vida te ha premiado
Y que el corazón ve lo que los ojos no precisan,
Y que una cana no es de estrés, ni de coraje o vejez,
Que una cana es el territorio ganado en nuestras vidas.

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